Hice la ruta de tres días a Ciudad Perdida en febrero de 2024. Lo que más me sorprendió fue la preparación de los guías: antes de cada tramo nos explicaban la geología del terreno y las plantas medicinales que íbamos encontrando. El campamento tenía hamacas limpias y la comida era abundante. Arroz con pollo de la zona, patacones y jugo de corozo frío al llegar a cada punto de descanso.
Lo que dicen nuestros viajeros
Estas opiniones provienen de encuestas post-viaje que enviamos a cada participante 48 horas después de regresar. Publicamos las respuestas con autorización expresa.
Llevé a mis dos hijos adolescentes al kayak en los manglares. Fue la primera vez que remaban y el instructor tuvo mucha paciencia para enseñarles la técnica antes de entrar al agua. Vimos un martín pescador a menos de tres metros. Mis hijos todavía hablan de eso semanas después.
La experiencia cultural en la Guajira fue intensa. Dormimos en chinchorros bajo las estrellas y compartimos una cena de chivo preparado por la familia anfitriona. Me hubiera gustado que el transporte desde Riohacha fuera un poco más cómodo (fueron cuatro horas en camioneta por trocha), pero entiendo que no hay otra forma de llegar. El resto fue impecable.
Soy fotógrafo aficionado y contraté la salida especial de avistamiento de aves en la Serranía de Perijá. El guía, que es biólogo, identificó 47 especies en dos días. Me ayudó a ubicar un hormiguero pico de hacha que llevaba meses buscando. Valió cada peso.
Tengo 62 años y pensé que el senderismo no era para mí. La ruta que me recomendaron tenía un desnivel moderado de 400 metros y duró cinco horas con tres paradas largas. El guía de cierre caminó a mi ritmo sin hacerme sentir que retrasaba al grupo. Llegué cansada pero satisfecha. Ya reservé la siguiente.
Caso: grupo corporativo de Promigas
El reto
En septiembre de 2023, el departamento de recursos humanos de Promigas nos pidió una actividad de integración para 28 empleados. Querían algo que sacara a la gente de la oficina sin ser demasiado exigente físicamente, porque el grupo incluía personas de entre 25 y 58 años con niveles de condición física muy distintos.
Lo que diseñamos
Propusimos un día completo dividido en dos bloques. Por la mañana, kayak en parejas por los canales de manglar con un reto de orientación: cada pareja recibía un mapa impermeable con cinco puntos de control donde debían fotografiar especies de aves específicas. Por la tarde, un taller de cocina caribeña en una finca cercana a Juan de Acosta, donde los equipos prepararon platos con ingredientes locales y un jurado de cocineras de la zona evaluó los resultados.
Resultado
La encuesta interna de Promigas mostró que el 96 % de los participantes calificó la jornada con 9 o 10 sobre 10. Tres meses después, la empresa nos contrató para una segunda actividad con otro departamento. El contacto de recursos humanos nos autorizó a compartir estos datos.
Momentos capturados
Algunas imágenes de expediciones recientes. Los participantes dieron su consentimiento para la publicación.